SALIDA

EL CONOCIMIENTO:

SALVOCONDUCTO DE LA HUMANIDAD

   Durante la creación de los búnkeres o lugares de refugio nuclear, se habilitaron y se adaptaron perfectamente diferentes departamentos para la protección de la cultura.

Todo esto con un único fin:

"El hombre tiene derecho a una segunda oportunidad"

   Para poder realizar tan complicado cometido, se instalaron bajo el subsuelo, cientos y cientos de descomunales librerías en los 200 refugios.

   Espléndidos lugares que ocupaban una altura cercana a los cuatro pisos de alto y unos 300 metros de profundidad.

En estas bibliotecas se protegían y salvaguardaban diversos Tratados.

   Temarios que abarcaban su temática en el mundo de las Artes, de la Ciencia, la Química y conocimientos referidos al campo de:

  1. La Medicina Natural, Alternativa y Clásica
  2. La Astrología, la Ufología y la Astrofísica.
  3. La Agricultura Natural y Genética
  4. La Arquitectura Clásica, Modernista, etc.
  5. La Zoología y la Botánica;
  6. La Química y la Física
  7. Las Matemáticas y la Filosofúa
  8. La Mecánica, la Electrónica, la Informática, la Náutica, etc.
  9. La Educación Lúdica, Emocional, etc.

   Este macro mundo en post de la Ciencia, estaba controlado por enormes y sofisticados sistemas informáticos. Siendo la primera causa, el hecho en sí de que en estas bibliotecas se almacenaban hasta unos tres millones de libros.

   Asi pues, para obtener una positiva bísqueda de algún libro en común. O simplemente, para darle un buen y preciso uso. Se empleaban complicados sistemas de stock informáticos. Y en especial la colaboración de personas de alta cualificación en el campo de la Biblioteconomía.

Sólo personal autorizado puede realizar la manipulación de sus macro interiores

Bibliotecas controladas

En caso de solicitar libros libres de uso, es decir de lectura o escritura de sus amplias comunidades, se debe rellenar un simple formulario electrónico para su uso.

Diferentes Departamentos de Consultas

   Por lo tanto, se crearon escuelas docencias o científicas para dar un buen uso tanto a la humanidad para el futuro como a la propia creación en post de la ciencia.